Superado el peligroso examen de Palma, el Barça vuelve esta mañana al trabajo con la mente puesta en la apasionante eliminatoria de octavos de final de la Copa del Rey contra el Sevilla. Visto el desarrollo del encuentro frente al Mallorca, Frank Rijkaard se plantea la posibilidad de alinear un ataque formado por tres hombres con vocación de delantero centro: Thierry Henry, Samuel Eto'o y Bojan Krkic. Los tres acabaron el partido contra los baleares y, con ellos en el campo durante los últimos 26 minutos de juego, se vieron las combinaciones con más criterio y sentido táctico en las proximidades del área del guardameta argentino Germán Lux.
Con Ronaldinho alejado de la dinámica del equipo ya sea por decisión técnica o por lesión, Rijkaard sigue sin dar con la tecla que engrase la máquina en la delantera. Tanto en el clásico contra el Real Madrid como el sábado ante el Mallorca, insistió con la ubicación de Andrés Iniesta en punta: en la derecha frente a los blancos y en la izquierda contra los bermellones. Sin embargo, en ambos compromisos acabó haciendo retroceder a Iniesta al centro del campo. Es en la zona ancha donde el de Fuentealbilla puede crear más desequilibrios ante los ordenados planteamientos de los rivales.
La lesión de Leo Messi ha agravado la limitación de recursos ofensivos del Barça. Con Iniesta como extremo, las distancias entre la media y la delantera son enormes y no hay un hombre que pueda enlazar con éxito ambas líneas. La presencia del manchego en la medular reduce el acordeón y, tras la marcha de Touré Yaya a la Copa África, se hace más necesaria si cabe. Tampoco Giovani dos Santos ha contribuido a solucionar el encefalograma plano en ataque. El delantero mexicano fue titular ante Alcoyano y Mallorca pero su actuación dejó mucho que desear en ambos casos y en Palma acabó siendo sustituido por Henry en el minuto 64.
Justo tras la entrada del francés, que se unió en el campo a Bojan y Eto'o, losazulgrana encontraron más opciones para acercarse al marco adversario. Aunque el camerunés era el referente en punta, el dinamismo aumentó con continuos intercambios de piezas entre los tres hombres de arriba. Aunque Thierry Henry sigue sin contar con la chispa de velocidad que le hacía temible en el Arsenal, en Palma dejó algún destello de su clase, mientras Bojan obligó a un mayor trabajo a los defensas mallorquinistas gracias a su intuición y rapidez para romper el guión entre líneas. Así llegó el gol que sentenció el triunfo. El de Linyola se marchó por velocidad, combinó con Henry y éste recurrió a su inteligencia táctica de espaldas a portería dejando en bandeja el balón a Eto'o, que hizo el resto con un mortífero disparo lejano.
Alinear en el Sánchez Pizjuán a Eto'o, Henry y Bojan en la vanguardia, tres hombres capaces de desequilibrar en cualquier jugada, asegura movilidad y el factor sorpresa, dos aspectos que se convirtieron en seña de identidad del Barça que debe seguir recuperando el crédito perdido en Sevilla
Artículo publicado por: Diario Mundo Deportivo




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